La sociedad de
la información (Bell,
1976) también llamada sociedad del conocimiento o
sociedad tecnotrónica (Brzezinski, 1973), se caracteriza por ser un espacio en
el cual la adquisición, procesamiento, organización, almacenamiento,
recuperación, utilización, monitoreo, distribución y venta de
información, conforman actividades prioritarias para la economía de
los países que las fomentan, debido a su alto índice de generación de valor agregado.
Es de esperarse que ante un nuevo tipo de sociedad con retos cada vez distintos
y mayores, el ciudadano deba educarse con la finalidad de estar preparado para
esos cambios constantes que acarrea la permanente actualización. Por
consiguiente, los docentes, que
son los profesionales encargados de contribuir en esa formación, deben
prepararse para tal labor, de acuerdo a las exigencias del entorno y al ritmo
de los cambios sociales, cuestión que incluye la globalización de
los saberes.
La educación ante la nueva realidad:
Algunos autores señalan que: "La telemática trajo al mundo el reino mágico de la realidad virtual al reemplazar los núcleos atómicos, por bits pero algunos han manifestado (Orantes,1997; p.1) que ha sido el cambio más profundo desde que Guttemberg inventó la imprenta". En el caso de las nuevas tecnologías es conveniente distinguir las llamadas ventajas reales. En el nivel de universidades, es perentorio la necesidad de utilizar la computadora como elemento básico en el quehacer cotidiano de todo profesor e investigador.
Con la aparición de estas nuevas tecnologías, hasta el concepto de educación tiende a cambiar "Educación es un proceso individual y colectivo al servicio de la continuidad, la actualización y la renovación de una determinada cultura". (Ladriere, 1978; p.5).
Básicamente la educación significa la preparación del individuo para su futura acción en la sociedad, aunque a decir verdad, en la práctica se observa que hay muchos sistemas educativos atornillados a una realidad que ya se agotó, que es obsoleta. Y es que el hipercrecimiento de la información disponible en el ciberespacio, está afectando duramente a vastos sectores de la sociedad.
Si bien es sabido que existen muchas sociedades atrasadas, porque los gobernantes no han mostrado preocupación por educar a su pueblo, por brindarle lo mejor de la educación para lograr un desarrollo, también es cierto que existen países muy pobres como los de África, que no cuentan con los recursos necesarios para enfrentar un mundo informatizado que supuestamente trae muchos beneficios a las sociedades.
Algunos autores señalan que: "La telemática trajo al mundo el reino mágico de la realidad virtual al reemplazar los núcleos atómicos, por bits pero algunos han manifestado (Orantes,1997; p.1) que ha sido el cambio más profundo desde que Guttemberg inventó la imprenta". En el caso de las nuevas tecnologías es conveniente distinguir las llamadas ventajas reales. En el nivel de universidades, es perentorio la necesidad de utilizar la computadora como elemento básico en el quehacer cotidiano de todo profesor e investigador.
Con la aparición de estas nuevas tecnologías, hasta el concepto de educación tiende a cambiar "Educación es un proceso individual y colectivo al servicio de la continuidad, la actualización y la renovación de una determinada cultura". (Ladriere, 1978; p.5).
Básicamente la educación significa la preparación del individuo para su futura acción en la sociedad, aunque a decir verdad, en la práctica se observa que hay muchos sistemas educativos atornillados a una realidad que ya se agotó, que es obsoleta. Y es que el hipercrecimiento de la información disponible en el ciberespacio, está afectando duramente a vastos sectores de la sociedad.
Si bien es sabido que existen muchas sociedades atrasadas, porque los gobernantes no han mostrado preocupación por educar a su pueblo, por brindarle lo mejor de la educación para lograr un desarrollo, también es cierto que existen países muy pobres como los de África, que no cuentan con los recursos necesarios para enfrentar un mundo informatizado que supuestamente trae muchos beneficios a las sociedades.
Por
otra parte, es importante señalar, que ninguna de las nuevas tecnologías
reemplaza al profesor. Antes por el contrario, se requiere un docente conocedor
de la asignatura que administra, pero con una formación tecnológica simultánea,
que le permita desarrollar competencias a fin de usar
las mejores combinaciones de estrategias educativas, para
el logro del aprendizaje innovador. La nueva realidad mundial exige un mediador
con cualidades y condiciones distintas de las del facilitador tradicional, que
descansaba exclusivamente en la clase expositiva y en los recursos de la
memorización. El docente formado así, planteará relaciones distintas con sus
participantes y estará preparado para tomar decisiones instruccionales más
complejas que las que tomaba en el pasado.
De lo expresado anteriormente, podemos
deducir que en esta etapa de nuestra sociedad, cuando la emisión, manipulación
y comercialización de la
información es vital, el profesor universitario debe preocuparse cada día más
por desarrollar importantes proyectos de investigación
y a la vez por hacer que sus estudiantes tengan conciencia de lo importante
que es esta actividad para el profesional de hoy. De igual manera, es preciso
comprender que el tiempo que antes
tardaba una determinada información para perder su validez, se ha acortado. Si
determinados conocimientos se consideraban obsoletos al pasar unos cuantos
años, este proceso puede darse ahora en solo unos meses por el mismo ritmo tan
acelerado que lleva el hombre en su constante querer saber. Es que ahora
"La competencia no es ahora
nacional, en esta carrera por el conocimiento y la novedad, compiten todos los
países del mundo y aquellos que resulten ganadores tendrán el poder económico y
comercial" (Perdomo, 2000; p.14).
La educación ha cumplido desde el principio del tiempo una admirable misión: ayudar en el desarrollo intelectual y personal de los individuos, preparándoles para la sociedad en que les ha tocado vivir. Y los docentes, han sido los encargados de cristalizar ese objetivo a través de la llamada educación formal.
La educación ha cumplido desde el principio del tiempo una admirable misión: ayudar en el desarrollo intelectual y personal de los individuos, preparándoles para la sociedad en que les ha tocado vivir. Y los docentes, han sido los encargados de cristalizar ese objetivo a través de la llamada educación formal.





































